nuevo-teatro-flamenco-madrid-chalaura-01

Échenle casta

www.chalaura.com

Madrid tiene un nuevo espacio para el flamenco. La noticia es muy buena, se mire por donde se mire. A priori y teniendo en cuenta cómo está todo, no hay más que hacer que felicitarse. Con margen para la alegría, incluso.

Ahora bien, una vez pasada la euforia sería bueno ilusionarse de verdad. La oportunidad tiene que servir, más que para hacer la competencia a tablaos y lugares propios de tour operadores y públicos poco o nada exigentes, para enriquecer y servir de verdadero trampolín no sólo al genuino arte flamenco. También a artistas noveles, propuestas rompedoras y creaciones que digan algo. Lo primero, claro está, es sobrevivir. Pero si lo que se busca es diferenciarse de los demás servidores de arte jondo madrileño, ganaríamos todos: los directamente involucrados, el público y el flamenco. Apostemos por ello.

Tener un teatro como el Alfil (mítico y siempre atrevido, no se olvide) y sus cien butacas a disposición casi exclusiva del flamenco, en pleno barrio de Malasaña, con todo el movimiento artístico, “alternativo” y “modernito” que se cuece por allí… no es para ponernos casposos. Es sin duda para apostar, para no estancarse en el sota, caballo y rey y para hacer de la calle Pez una nueva sede del mejor flamenco capitalino, y por qué no, de todo el panorama.

Muy cerca del lugar en que se situó el mítico tablao “Las Brujas”, el Teatro Flamenco de Madrid ofrece dos pases de una hora, a las 18:45 y 20:15. Sin días de descanso y con bastante buen reclamo en forma de marquesinas, paneles y luces. No hay pérdida.

Lo que se propone es un recorrido en seis actos por el cante, el baile y la guitarra. Cinco profesionales: dos cantaores, dos bailaores y un guitarrista que toca, cantan y bailan en diferentes formatos pero predominando lo ortodoxo y el compás. Del espectáculo propuesto y que contó con nuestra asistencia destacamos el poderoso baile de Rafael Ramírez.

La intención es variar cada cinco o seis días el elenco de cante y baile, de modo que se pueda ver un bastante nutrido grupo de artistas al cabo de cada temporada.

Eso, y la fuerza de la novedad, deben colaborar para dar un empuje no sólo al teatro Alfil, también a una cantera que reclama oportunidades. Échenle casta.

Teatro Flamenco Madrid

Vanesa Coloma y Rafael Ramírez: Baile

Pablo Oliva y Cristina Soler: Cante

Antonio Andrade: Toque

@chalauracom

Deja un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR